El ser
Hemos visto y comprobado que todo ser humano es la consecuencia genética y la información que ha captado sea esta mediante estímulos, y percepciones directas o indirectas de estas nacemos de estas forjamos la rutina diaria de comprensión, distracción aportando en casi nada al pensamiento y la trascendencia de la existencia.
La nada, el absurdo de la vida misma hacia lo desconocido, el temor opacado por la costumbre social, cae en uno solo destino la intrascendencia personal, se jactan de sabios y su sabiduría se forma en ego al simple hecho de demostrar sus ideas sin ánimo de guiar sino de alabanza y admiración, veo un gran espejo de onanistas adictos a la materia
Ego
La paredes en la que habitamos sirven emocionalmente al mismo yo, ese dios personal, cuando la vertiente de ideas se las comparte el silencio se torna en un bullicio espantoso de seres que buscan solo como sanguijuelas succionar lo vital, y el plácido ego adormece la rebeldía de la flama
Flama
Escojamos pues así la antorcha de luz y abrámonos camino al sendero
Forjemos un chaquiñán de sapiencia, cuya fuerza nos permita enfrentarnos con valor a la muerte y luego de ella a lo incognoscible
10-10-2020
DEMENTOR